Científicos internacionales estudian efectos de desglaciación en la Cordillera Blanca

31 de enero de 2013 Redacción Actualidad Ambiental

Ante la falta de un plan integral para hacer frente a la futura escasez de agua en la cuenca del río Santa, un estudio reciente sobre el proceso de derretemiento de los glaciales, señala un panorama urgente para la población local. 

Un grupo interdisciplinario de científicos viene investigando el proceso de desglaciación de la Cordillera Blanca (Áncash), en especial los glaciares que alimentan las aguas del río Santa, según un informe publicado en la revista científica Nature, destacan hidrólogos, geoquímicos, geógrafos e historiadores de Estados Unidos y Canadá.

De acuerdo al informe, el trabajo de los científicos se centra en desarrollar modelos para predecir el flujo de agua y sus efectos sobre los pobladores que viven en la zona y que dependen de ese recurso natural. Además, el incremento de la demanda de recursos hídricos para el consumo humano, irrigación y generación de energía eléctrica en la zona, podría generar conflictos debido a la disminución progresiva de agua proveniente de los glaciares.

Consultado, el glaciólogo César Portocarrero señaló que desde la década de 1970 al 2010, los glaciares de la Cordillera Blanca se redujeron de 723 a 480 km2. Esto, por efectos del cambio climático.

Para Portocarrero, la desglaciación comenzó en el siglo XVII, pero se acentuó a partir de 1970. En dicha década, el promedio de desglaciación en la Cordillera Blanca fue de 7 metros por año; durante 1980, 20 metros; en la década de 1990, 24 metros y en la del 2010, 25 metros.

Los problemas en la actualidad no sólo se deben a los flujos decrecientes de agua, sino también al exceso de este recurso debido al desprendimiento de glaciares que pueden causar inundaciones en las diversas lagunas. A ello se suma la contaminación a causa de las aguas residuales, así como la presencia de niveles naturalmente altos de metales pesados como el arsénico, cadmio y plomo en el agua.

Días atrás, el viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente (Minam) del Perú, Gabriel Quijandría, aseguró que el Estado “no tiene ningún plan integral para hacer frente a la futura escasez en la cuenca del río Santa”.

Por ello, dicho estudio generará información crucial que servirá para la formulación de nuevas políticas públicas sobre cómo adaptarse al cambio climático en la región y, especialmente, para tatar la amenaza de la disminución de los suministros de agua.

Los glaciares sirven como amortiguadores del agua, ya que reservan agua en tiempos de lluvia y en estaciones secas liberan agua lentamente entre junio y setiembre.

 

Redacción Actualidad Ambiental escribió este Acontecimiento para Valorando Naturaleza. Puedes encontrar a Jimmy Carrillo, Director de RAA en jcarrillo@spda.org.pe.

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