Empresa Brasileña de Cosméticos, Natura, compra primeros créditos indígenas REDD

10 de septiembre de 2013 Ecosystem Marketplace

La comunidad indígena Paiter Suruí, originaria del Amazonas, anunció que la empresa de cosméticos Natura ha adquirido 120.000 toneladas en créditos de carbono desarrollados por los Suruí, mediante la protección de selva en peligro. Es la primera vez que un pueblo indígena desarrolla y vende créditos de carbono forestal, lo que marca un precedente para otras comunidades indígenas del Amazonas.

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La compañía de cosméticos Natura ha comprado 120.000 toneladas de créditos de carbono a la comunidad Paiter Suruí, un pueblo indígena del Amazonas, que en junio se convirtió en el primer pueblo indígena en generar créditos a través de la protección de selva amenazada. Para ello, los Suruí utilizaron el Estándar de Carbono Verificado (VCS por sus siglas en inglés) para REDD (Reducción de Emisiones de Deforestación y Degradación Forestal más conservación). La transacción es la primera en su clase, y está siendo observada por pueblos indígenas de todo el Amazonas, así como por compañías que están en búsqueda de cumplir sus metas de RSE (Responsabilidad Social Empresaria).

“REDD representa un puente entre el mundo de los indígenas y aquel de los no indígenas, con lo cual se trata de una manera apropiada de comenzar con este proceso”, declara el Cacique Almir Narayamoga Surui, quien lideró la iniciativa. “Crea un instrumento a través del cual el sistema capitalista puede reconocer el valor de los bosques en pie, y los pueblos indígenas pueden ser recompensados por conservarlos”.

Natura es el mayor fabricante de cosméticos de América Latina, y se ha comprometido a reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en un tercio para fin de 2013, en relación a los niveles de 2006. Uno de los pilares de esta iniciativa es el proyecto Natura Carbono Neutro, un compromiso asumido públicamente para neutralizar aquellas emisiones que no pueden ser reducidas internamente, a través de proyectos de reducción de emisiones de otras instituciones con las cuales comparten valores y creencias.

“Desde que nos comprometimos a ser una compañía carbono neutral, en 2007, Natura compensa el 100% de sus emisiones”, explica Denise Alves, Directora de Sustentabilidad.

Los Suruí usarán las ganancias obtenidas para comenzar el proyecto “Plan de vida”, de 50 años de duración, que fue diseñado para crear una economía sustentable que combine prácticas tradicionales de uso de la tierra, con eco turismo, y el cultivo de productos no madereros mediante métodos y procedimientos científicos y modernos.

Hasta 1969, los Suruí vivían aislados, en armonía con el bosque. Luego de perder gran parte de su territorio a causa de la tala ilegal, se han convertido en impulsores de la conservación de la selva.

“Hasta ahora, las empresas han considerado a la conservación de la selva como una actividad que se hace por pura bondad, o como filantropía”, declara el cacique Almir. “Natura reconoce que ser carbono neutral no es únicamente un gesto, sino que es una obligación, y es una obligación que todos tenemos. REDD permite a las compañías cumplir con este deber, y a nosotros nos permite convertirnos en proveedores de un servicio ambiental.”

El proyecto de Carbono Forestal Suruí ha sido diseñado para absorber como mínimo cinco millones de toneladas de dióxido de carbono a lo largo de 30 años, y proteger hábitat forestal crítico; sus créditos han sido certificados con el Estándar de Carbono Verificado (VCS) y la Alianza de Clima, Comunidad y Biodiversidad (CCB). VCS utilizan criterios rigurosos para asegurar que los proyectos en cuestión realmente conservan el bosque, y CCB provee evaluaciones adicionales para asegurar que el proyecto no daña personas ni hábitats. El proyecto Suruí generó sus primeros créditos en junio de 2013, luego de que una auditoría realizada por Imaflora (Instituto de Manejo e Certificação Florestal e Agrícola/ Instituto para el Manejo y Certificación Forestal y Agrícola) y la Rainforest Alliance confirmó que las acciones conservacionistas de los Suruí habían sido exitosas.

Todo comenzó en 2007, cuando el cacique Almir Suruí contactó a Forest Trends, Organización No Gubernamental ambientalista basada en Washington D.C. (responsable de Ecosystem Marketplace y de Valorando Naturaleza) para solicitar ayuda en la reforestacion del territorio de su pueblo, tras décadas de tala ilegal. Fue entonces que Almir se informó sobre REDD. Para permitir el desarrollo de proyectos de carbono, Forest Trends encargó un documento legal que concluía que tanto los Suruí como todos los pueblos indígenas de Brasil con territorios delimitados tienen derechos de posesión de carbono. Al hacerlo, Forest Trends marcó un precedente.

En 2009, los cuatro clanes y 25 pueblos de los Suruí votaron para imponer e implementar una moratoria a la tala y para trabajar con Idesam para asegurar que los impactos de las acciones de los Suruí fueran mensurables, reportables y verificables. En 2010, Funbio (Fundo Brasileiro da Biodiversidade/ Fondo Brasilero de la Biodiversidad)se unió al proyecto para crear el Fondo Suruí y para asegurar que los ingresos generados por el proyecto fueran administrados en forma responsable y transparente. Las autoridades locales, así como la Funai (Fundação Nacional do Índio/ Fundación Indígena Nacional) han promocionado el proyecto Suruí como un modelo y apoyan su alianza con Natura.

Además de Forest Trends, el cacique Almir atribuye el éxito del proyecto a otras organizaciones asociadas. La ONG brasilera Idesam brindó asistencia técnica para determinar qué áreas del territorio de 248.147 hectáreas estaban en peligro y estimar los valores de carbono. Los antiguos socios de los Suruí, Kanindé (Associação de Defesa Etnoambiental Kanindé/ Asociación de Defensa Etnoambiental) y ECAM (Equipe de Conservação da Amazônia/ Equipo de Conservación del Amazonas) ayudaron a los Suruí a comprender el proyecto teniendo en cuenta los principios del Proceso de Consentimiento Libre, Previo e Informado (PCLPI) surgidos en la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

 

Articulo traducido por Victoria Reynal para Valorando Naturaleza.

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