En el delta del Río Colorado, un poco de agua tiene un largo recorrido

Photo credits: Delta Río Colorado
18 de septiembre de 2013 Genevieve Bennett

La primera semana de Septiembre fue la Semana Mundial del Agua y la coalición localizada en la frontera México-Estados Unidos es un ejemplo perfecto del tema de este año: la cooperación. El grupo está saliendo del pensamiento convencional para restaurar el delta del Río Colorado - usando mercados de derechos de agua, recapitulando agua de desecho y estableciendo un nuevo acuerdo federal - llevando nueva vida a un ecosistema considerado desaparecido desde hace tiempo.

El Rio Colorado no ha llegado al mar en quince años. El delta de 2 millones de acres donde el pequeño Aldo Leopoldo una vez remó en su canoa a través de ¨cientos de lagunas verdes¨ con abundante vida, ahora es una vasta planicie lodosa y vacía.

Por años, los científicos asumieron que era un ecosistema muerto.

Después de todo, el mismo río desapareció con la presa Morelos cientos de millas río arriba, donde escasa porción de agua que se le dejó a México después de que 7 estados en los Estados Unidos tomaron su porción, era después canalizada a canales de irrigación o hacia los residentes de la ciudad de Mexicali. Nada de agua pasó a través de la presa, mucho menos sobras para el ambiente: el Río Colorado está sobre asignado en un 16%. Nueve décimos de sus humedales originales han desaparecido. Gran parte del delta se ha convertido en desierto.

Pero en la década de los 80´s y 90´s, algo inesperado pasó. Durante los años de El Niño, algunas veces el Río Colorado subió de nivel, el agua pudo ser liberada a través de la presa para prevenir inundaciones río arriba. Como resultado de estas inundaciones, el paisaje lucía palpablemente más sano. Tal y como un grupo de científicos escribió en el Southwest Hydrology Journal: ¨el cauce del río alguna vez  infestado de pinos salados y otros arbustos tolerantes a la sal, ha brotado álamos y sauces después de cada evento de inundación. Estas inundaciones remueven sales de la ribera y humedecen el suelo, permitiendo que las semillas de los árboles germinen y crezcan. El crecimiento de los grupos de árboles corresponde a las marcas altas del agua en cada inundación¨.

El delta era más resiliente de lo que parecía.

Al este de la presa Morelos, un canal de concreto cruza la frontera. Recorre 75 millas, del Distrito de Irrigación Welton-Mohawk en Arizona hacia el Desierto Sonorense en México, llevando desechos agrícolas de las granjas.

En la boca del canal, sucede otra cosa sorprendente. Conforme el agua comenzó a fluir en la década de los 70´s, una vasta región de humedales apareció. La Ciénega de Santa Clara creció de 500 acres a probablemente 4 veces ese tamaño, albergando miles de aves y peces.

Para el observador inteligente, el mensaje era claro: en el delta, un poco de agua tiene un largo recorrido.

 

UN FONDO DE AGUA

En el 2008, una coalición grupos sin fines de lucro procedentes de ambos lados de la frontera, incluyendo el Instituto Sonorense, Pronatura Noroeste y Environmental Defense Fund, deciden actuar en base a esa idea, y desarrollan una nueva fuente para restaurar el agua del río: el mercado.

Ellos crearon el Fideicomiso de Agua del Delta del Río Colorado (Colorado River Delta Water Trust ó CRDWT, por sus siglas en inglés), el cual compra derechos de agua en el mercado abierto y los retira efectivamente, restaurando el agua al río (mecanismo conocido en inglés como “instream buybacks” or “water buybacks”).

¨Nosotros compramos los derechos de irrigación de agua en el Valle de Mexicali de aquellos dispuestos a vender, usualmente granjeros¨ explica Osvel Hinojosa, director de programa Agua y Humedales de Pronatura Noroeste. Bajo la ley mexicana, los derechos de agua pueden separarse de la tierra y ser dirigida a usos en otras partes. Ahora, en lugar de regar campos agrícolas, el agua irriga de nuevo árboles nativos e inunda áreas riparias para incentivar el crecimiento de vegetación nativa.

La principal meta, ha sido asegurar la suficiente agua para mantener el flujo base, lo cual significa la porción del flujo en un río con contribuciones subterráneas u otras fuentes debajo de la superficie. Los flujos base son los niveles sostenidos aún durante periodos de sequía.

Aunque mecanismos similares habían funcionado en los Estados Unidos y Australia, nadie antes había comprado agua en nombre del ambiente en México. Tampoco un mecanismo de recompra acuático como este había cruzado fronteras nacionales, con grupos de conservación aportando recursos para salvar el río que une a sus países. EL CRDWT está haciendo algo casi completamente sin precedentes, tanto en financiamiento de conservación así como en cooperar exitosamente para restablecer cuencas transfronterizas.

Trabajando en mercados de agua permite la coalición actuar rápidamente, explica Hinojosa ¨Vimos un gran potencial para alcanzar una asignación de hasta 60 millones de metros cúbicos por año, y particularmente de agua de buena calidad¨. Pronatura Noroeste ya usa agua tratada y de drenajes agrícolas para alimentar marismas y estuarios del delta, pero para traer de vuelta bosques en zonas ribereñas (es decir en las laderas de los ríos) necesitaban agua más limpia y el mejor lugar para obtenerla es simplemente comprándola en el mercado.

El Instituto Sonorense calcula que a largo plazo, el delta del Colorado necesita 50,000 pies-acre (61.7 miles de m3) (un pie-acre, o acre-foot AF por sus siglas en inglés, representa el volumen de agua necesaria para inundar un acre de tierra con 1 pie de profundidad, o alrededor del doble de agua que una vivienda al oeste de los Estados Unidos utiliza al año) para flujos basales anuales. Comprar estos derechos en el mercado mexicano probablemente cueste alrededor de US$12-15 millones de dólares.

A través del mercado, el fondo de agua ha asegurado alrededor de 3,200 AF a la fecha e invertido aproximadamente US$1 millón de dólares. Su meta es triplicar esto en 5 años.

Las recompras son una opción del abanico. La coalición se mantiene ocupada: también ha trabajado para asegurar otros 6080 AF por año en agua de desecho tratada de la planta de tratamiento de aguas Las Arenitas para restaurar el flujo del rio Hardy, un tributario del Colorado. El CRDWT ha participado en negociaciones binacionales entre Estados Unidos y México para asegurar que los flujos de desechos agrícolas que mantienen los humedales de la ciénaga de Santa Clara continuarán. Han protegido 25,000 acres de pantanos y hábitat de estuarios en el delta, más aparte otros miles a lo largo del río Hardy y el Colorado, en los humedales El Doctor y en los corredores ribereños. La idea es crear una red de sitios restaurados: si eso ocurre, mucho de la funcionalidad del hábitat para la vida silvestre regresará.

Pedazo por pedazo, están rearmando el delta.

¨Este es un ecosistema con alta resiliencia, y hemos aprendido que con un poco de agua podemos lograr una restauración significativa¨ dice Hinojosa.

 

MINUTO 319

Parece que los superiores están escuchando. El pasado noviembre, el CRDWT se convirtió en socio clave de los tratados entre los gobiernos de EUA y México que buscan reconciliar el manejo del río Colorado con ciertos parámetros ambientales.

Minuto 319, es como se conoce el acuerdo, y hace algunas cosas importantes. Primero, propaga los efectos de la sequía e inundaciones más parejamente entre los dos países. Anteriormente, los derechos de México estaban más o menos fijos: cada año se le requería a los USA mandar alrededor de 1.5 millones de AF de agua a México, excepto en casos de ¨sequía extraordinaria¨, término nunca definido en el tratado original de 1944 entre ambos países. Ahora, hay un proceso para revisión que reduce la asignación para reflejar las seguía, y en cambio México, que carece de su propia capacidad de almacenaje, puede mantener su agua ¨extra¨ en años húmedos detrás de la presa Hoover para su uso posterior.

Por primera vez, los dos países han acordado apartar algo de agua para el ambiente. Minuto 319 dedica un total de 158,000 AF en un período de 5 años: un tercio abastecerá el flujo base, el resto al flujo ¨pulso¨, para aparentar tanto el flujo histórico y las inundaciones primaverales que existían en el Colorado antes de que las presas fueran construidas.

El Fondo de Agua del Delta del Río Colorado es responsable de asegurar un tercio de ese agua a través de la recompra de derechos de agua.

Para entregar el resto, los EUA han accedido a contribuir con US$21 millones de dólares como ayuda para mejoras de infraestructura y proyectos ambientales en México, donde la infraestructura de irrigación fue dañada gravemente por el terremoto de 2010. Estos proyectos de conservación y mejoramiento de eficiencia de irrigación son esperados para crear suficientes ahorros de agua para el flujo pulso, y entonces los derechos de agua existentes no sean cortados.

Un flujo pulso inicial de 105,000 AF fue agendado tentativamente para el 2014, pero no después del 2016.

Minuto 319 fue ampliamente reconocido como un trato histórico y una referencia de la cooperación transfronteriza. El ex Secretario del Interior de los EUA Ken Salazar llamo a Minuto 319 ¨esencialmente el acuerdo más importante que ha sido armado entre los EUA y México sobre el agua del rio Colorado¨.

¨El componente ambiental tiene una parte esencial de las negociaciones¨ dijo Hinojosa. ¨Abrió la puerta y puso la mesa para la colaboración binacional en la mayoría de los temas difíciles, tales como falta de criterios, inversiones conjuntas y almacenamiento de agua en los EUA¨.

 

¨COMUNIDADES LOCALES SON LA PIEDRA ANGULAR DE ESTE PROCESO¨.

Dentro del valle de Mexicali, el apoyo es amplio. ¨Hemos estado trabajando con estas comunidades por 17 años, para involucrarlos y animarlos en la restauración del delta del rio Colorado¨ apunta Hinojosa.

Para empezar, los proyectos de restauración crean empleos. El Gobierno Federal de México provee fondos para un programa de empleos temporales en el valle, el cual paga a alrededor de 100 personas cada año para limpiar a la vegetación nativa.

Los locales agradecen estos empleos, así como también las inversiones del fondo de agua en restauración del paisaje que muchos antiguos residentes aún recuerdan.

¨Un granjero nos vendió 20 derechos de agua (200,000 m3 o 162 AF al año) recientemente¨ dice Hinojosa. ¨Su historia era similar a muchas transacciones que hicimos. Él se mudó al valle de Mexicali en los 50´s, y obtuvo del gobierno la tierra y los derechos de agua como parte del ejido (una forma de tierra compartida en México). El formó una familia y fue capaz de mandar a sus hijos a escuelas en Mexicali, y eventualmente la familia se mudó a la ciudad. El finalmente se retiró y la familia no está interesada en continuar con la actividad de la granja, y pusieron los derechos en el mercado¨.

“Típicamente, estos derechos de agua los compran otros granjeros en la región, pero también lo compran las ciudades de Tijuana y Mexicali, y luego el agua sale del valle.  Dado que con nuestras actividades, estamos manteniendo el agua dentro del distrito, y para programas que crean beneficios locales, reciben el apoyo de los vendedores, y de la comunidad agrícola”.

 

EL RÍO PROMUEVE VIDA

Estos días, la cuenca del rio Colorado está encerrada en la peor sequía del siglo. Pero en algún momento cercano - entre 1 y 3 años - el río será reconectado con el mar una vez más durante el flujo pulso planeado.

Se espera el regreso de especies de peces y aves locales ausentes, junto con los 300,000 pájaros acuáticos migratorios que se han detenido históricamente en el delta durante el invierno. Una riqueza de hábitats a lo largo de 60,000 hectáreas - bosques, marismas, lagunas, pantanos y los estuarios que Leopoldo alguna vez explotó - reaparecerán en el paisaje.

Minuto 319 es un acuerdo de 5 años, y la coalición está pensando ya en las próximas negociaciones. Hinojosa dice que las prioridades más importantes de CRDWT es demostrar que sus esfuerzos están funcionando y aprender tanto como sea posible acerca del proceso de recuperación ecológica para poder diseñar algo aún mejor la próxima vez.

La CRDWT también explora nuevas fuentes de financiamiento para aumentar sus actividades de recompra: se han movido más allá del financiamiento tradicional hacia sociedades que canaliza dinero de Programas de recompra de los EUA, Certificados de Restauración de Agua de la Fundación Ambiental Bonneville, para comprar derechos de agua en el delta. Están trabajando también en el Centro Redford, en una campaña para obtención de fondos llamada “Raise The River” lanzada esta semana.

¨Estas son grandes oportunidades¨, dice Hinojosa. No sólo para el rio Colorado: ¨Este proceso puede ser un precedente de cooperación internacional a los flujos ambientales y la restauración¨.

 


Genevieve Bennett es Asociada Senior con el Ecosystem Marketplace. La puedes encontrar en gbennett@ecosystemmarketplace.com.

Artículo traducido por ValorandoNaturaleza.org.

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