Entendiendo la contabilidad de carbono bajo la Convención Marco de la ONU

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9 de diciembre de 2013 Steve Zwick

Antes de que en el mundo se pueda obtener financiamiento de carbono para salvar a bosques amenazados, se necesita llegar a un acuerdo sobre dos cosas: cómo medir científicamente la cantidad de carbono que entra y sale de los árboles, suelo y pastizales; y cómo tomar n cuenta esas mediciones desde el punto de vista político. Ese fue el enfoque central de las pláticas en Varsovia, y fue el tema de un curso que la Universidad de California en San Diego y WWF lanzó a principios de año. A lo largo de estos días, estaré aprovechando mis notas de ese curso para tratar de recrear las epifanías que experimenté para compartirlas con ustedes.

La versión original en inglés del autor publicado en nuestro sitio hermano, Ecosystem Marketplace, sigue bajo continua actualización. Valorando Naturaleza publica la versión actual dado que trata con temas que son críticos para entender las pláticas que ocurrieron en Varsovia. Sigue las actualizaciones en el enlace dado.

India tiene una Constitución; Alemania tiene un Grudgesetz; y la Contabilidad de Carbono Terrestre mundial tiene la Guía de Buenas Prácticas para el Uso de Tierra, Cambio de Uso de tierra y Forestería (LULUCF, por sus siglas en inglés) – un compendio de 5.000 páginas de reglas basadas en ciencia para mediciones, monitoreo y contabilidad del carbono capturado en bosques, granjas y praderas. Cada estándar que aprovecha financiamiento de carbono para salvar bosques amenazados y reducir la emisión de gases invernadero de la deforestación y degradación de bosques (REDD) está construido sobre está Guía, y cualquier acuerdo logrado bajo la Convención del Marco de Trabajo de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés), debe adherirse a él.

Si no conoces las secciones relevantes de la Guía de Buenas Prácticas, realmente no sabes de la contabilidad de carbono – y la mayoría de nosotros no las conocemos.

Esa es una mala noticia para cualquiera que busca explorar racionalmente estos temas, y son especialmente malas noticias para los países en desarrollo que buscan obtener ingresos de REDD para salvar sus bosques. Esto es porque los países desarrollados tienen apartados miles de millones de dólares para REDD, pero no van a empezar a gastarlos a lo grande hasta que vean niveles de referencia confiables que les indiquen qué tanto carbono es capturado en los bosques, granjas y praderas de los países receptores además de cómo está cambiando ese carbono contenido. Para ganar la confianza de los inversionistas y ambientalistas, estos niveles de referencia deben de haber sido desarrollados de acuerdo con la Guía de Buenas Prácticas.

Sin embargo, a la fecha ningún país en desarrollo ha publicado los niveles de referencia – principalmente porque poca gente fuera de un muy pequeño grupo de científicos, negociadores y desarrolladores de proyectos entiende la Guía. Sin ese entendimiento, los países en desarrollo no pueden establecer niveles de referencia confiables; y sin estos niveles de referencia, los países desarrollados no empezarán a pagar por REDD.

Al final, todos perdemos – ya que el financiamiento de carbono está emergiendo como una de las herramientas más poderosas para la reducción de gases invernadero a corto plazo y para salvar bosques amenazados en el largo plazo. De hecho, nuestro reporte más reciente sobre el “Estado de los Mercados de Carbono Forestal” muestra que el financiamiento de carbono está empezando a ser usado para apoyar la conservación de más de 26.5 millones de hectáreas de bosques. Esto es más que todos los bosques en la República Democrática del Congo combinados, y está basado sólo en mercados voluntarios.

Mayor crecimiento está limitado en parte por la falta de entendimiento, y para terminar con este estancamiento la Universidad de California en San Diego (UCSD) y el Fondo para la Vida Silvestre (WWF, por sus siglas en inglés) lanzaron un curso intensivo de un mes de duración, acerca de contabilidad avanzada de carbono terrestre en el campus de la UCSD en La Jolla, California.

Mi objetivo aquí es tratar de recrear las epifanías que tuve a lo largo de un mes de curso y compartirlas con el mundo. Trataré de profundizar lo necesario en cada tema para dar al lector general un entendimiento suficiente para seguir las discusiones relevantes en Varsovia, pero no tan profundas como para que yo me pierda. Mi objetivo es ser un conducto entre los expertos y el mundo, e invito a cualquier verdadero experto, que desee dar retroalimentación, a que lo haga. Eventualmente, me gustaría aprovechar esto y crear una visión general acerca de la contabilidad de carbono – una que sea gratuita para cualquiera buscando entender estos temas, y que cubra tanto los mecanismos voluntarios como los de cumplimiento. Piensa en ella como un “Contabilidad de Carbono para principiantes” en línea.

 

PRIMEROS PRINCIPIOS

Como la mayoría de las cosas relacionadas con la ciencia climática, la Guía fue desarrollada por el Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la cual reúne investigaciones de científicos alrededor del mundo. La breve historia a continuación, síguela:

  • Transparencia: Hay suficiente documentación clara como para que los individuos o grupos diferentes a los que hacen el inventario puedan entender cómo fue hecho y pueden estar seguros que cumple con los requerimientos de buenas prácticas para los inventarios de las emisiones de gases invernadero nacionales.
  • Completos: Las estimaciones son reportadas para todas las categorías relevantes como fuentes y sumideros, y gases.
  • Consistencia: Estimaciones para los diferentes años de inventario, gases y categorías son hechas de tal manera que la diferencia en los resultados entre los años y las categorías reflejan diferencias reales en emisiones.
  • Comparabilidad: El inventario nacional de gases invernadero es reportado de tal manera que le permite ser comparado con los inventarios de gases invernadero nacionales para otros países.
  • Exactitud: El inventario nacional de gases invernadero no contiene estimaciones sobre o sub-evaluadas hasta donde se puede apreciarse.

Tal y como las constituciones, estos Principios aparentemente sencillos son abiertos a interpretaciones y sujetos a debates, como me fui enterando a lo largo de las cuatro semanas de curso.

 

LO BÁSICO EN CUANTO A LAS MEDICIONES

Para una introducción sólida a los mecanismos de contabilidad de carbono, sugiero sumergirse en nuestra tarea previa a la clase, un artículo llamado “Monitoreo y Estimación de los Stocks de Carbono Forestal Tropical: Haciendo REDD una realidad”. Escrito en un año cuando las expectativas por los sensores remotos eran altas, describe un procedimiento que combina andar por el suelo para ver que hay ahí y luego mezclarlo con imágenes satélites para ver si las fotografías del espacio nos dice que hay en el suelo. A este proceso de le llama ‘ground-truthing’ (verificación de realidad sobre terreno), y he escrito acerca de él anteriormente. Ahora iba a aprender cómo se hace en la práctica.

 

Semana Uno: Los Cimientos

La primera cosa que aprendimos fue a diferenciar entre contar carbono y contabilizar carbono. Es una de esas distinciones aparentemente obvias que aún se necesita enfatizar si quieres entender cualquier cosa que venga después, porque define todo lo que la gente razonable aún está en desacuerdo en lo que se refiere a REDD en particular y a contabilizar carbono en general.

El contar carbono trata con la ciencia: cómo mides la cantidad de carbono capturado por bosques, granjas y praderas, así como los cambios en la cantidad (el flujo de carbono)

Contabilizar carbono, trata con la política: como tomar esas mediciones y los factores que  influye en eso y crear un grupo de reglas para traducir estos cambios en stocks de carbono y los factores que los impactan en datos de un documento sobre las cuales la gente pueda tomar decisiones. Como todos los métodos de contabilidad, no será perfecto. Algunos asuntos científicos no encajarán en los métodos de contabilidad, o algunos datos serán demasiado caros o incluso imposibles de obtener.

Generalmente hablando, el IPCC aborda el asunto de contar carbono, pero sólo a instancia de la UNFCCC, la cual se hace cargo de la contabilidad de carbono. En otras palabras, si los políticos que comprenden el UNFCCC tienen una pregunta científica, la someten al IPCC, la cual buscará en todos los documentos científicos por una respuesta.

 

CONFERENCIA 1: LAS BASES EN EL TEMA CARBONO

La primera conferencia fue una breve historia del conteo de carbono, empezando con un vistazo al intento del difunto investigador estadounidense Charles Keeling por medir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera en 1958. La Curva “Keeling” empieza y luego se inclina rítmicamente hacia arriba, como un latido del corazón.

El latido del corazón refleja el ritmo de los bosques del mundo, el cual absorbe el dióxido de carbono en el verano. Resulta que hay más boques estacionales en el hemisferio norte que en el sur, por lo que el verano norteño absorbe más carbono en primavera y en invierno, mientras que los boques ecuatoriales absorben durante todo el año y los pocos bosques estacionales sureños absorben en la primavera e invierno del sur. La inclinación hacia arriba refleja el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera conforme los boques disminuyen y la combustión de combustibles fósiles aumenta.

Esta simple observación ofrece un trampolín hacia la ciencia del secuestro de carbono y las políticas de la contabilidad de carbono y por qué estamos aquí - ya que, aunque los científicos tienen una buena idea de cuanto carbono se va al océano y a la atmósfera, y cuanto viene de fábricas, están lejos de saber a ciencia cierta cuanto proviene o se va hacia los bosques, granjas o praderas.

La Curva Keeling

Curva Keeling

 

CONFERENCIA 2: MEDIDAS DE CAMPO E INVENTARIO DE CARBONO

Pasamos el segundo día con el analista de carbono forestal del Fondo de Conservación Jordan Golinkoff, quien explicó los mecanismos de medición de bosques antes de llevarnos a la Reserva del Cañón Dawson Los Monos para aplicar lo aprendido.

La lección fue que hay que muestrear más agresivamente las áreas que son más probables de tener cantidades más abundantes de carbono. Aprendimos todo acerca de como separar el bosque en pedazos similares, cómo seleccionar parcelas, y como medir los árboles en ellas. El método más común es medir los árboles en “parcelas anidadas de área fija“, que son parcelas dentro de parcelas. En este método, haces una parcela más grande donde mides sólo los árboles más grandes, y dentro de éstos, una más pequeña donde mides los arboles más pequeños.

Sin embargo, Golinkoff dice que prefiere las parcelas con radio variable, lo que significa que usarás una ingeniosa y pequeña prisma para medir el tamaño probable de los árboles en tu parcela, y luego sólo mides aquellos por encima de cierto radio. Es un método que estaremos usando en el Cañón, y es complicado. Sin embargo, Golinkoff dice que es más costo efectivay a la final más exacta ya que puedes estudiar más parcelas de esta forma.

 

CONFERENCIA 3: EL UNFCCC Y LA CONTABILIDAD DE CARBONO TERRESTRE

Peter Graham co-dirige las negociaciones de REDD+ por parte de UNFCCC, y nos llevó por una excursión de un día en la historia y el estado actual de REDD+ dentro de UNFCCC. Aquí nuestra lectura antes del curso:

Él explicó por qué las plenarias de apertura en las pláticas climáticas son tan aburridas (debido a que los delegados sólo están recitando sus posiciones) y cómo éstas se tornan más interesantes y productivas conforme las negociaciones se dividen en pequeños grupos de negociación y luego a grupos más pequeños en habitaciones más pequeñas, en donde asuntos más tecnológicos salen a la luz.

Después de eso, él ofreció una detallada plática “llevándonos de la mano por las negociaciones desde el 2005, cuando REDD fue presentado, hasta la fecha.

Montreal

REDD fue presentado formalmente a un proceso UNFCCC.

Plan de Acción Bali 2007

En Bali, los negociadores permitieron que la degradación entrara a la ecuación por primera vez – y dejaron la puerta abierta para lo que después se convirtió en el “más” en REDD+: específicamente, “conservación, manejo sustentable de boques y fomento de stocks de carbono forestal en países en desarrollo”.

Establecieron dos rutas de negociaciones – una enfocada en el Protocolo de Kioto existente, y la otra enfocada en la creación de su remplazo.  La discusión sobre REDD formo parte de la ruta de reemplazo – formalmente el Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Acción Cooperativa a Largo Plazo (AWG-LCA, por sus siglas en inglés).

Copenhagen

Este fue el año en el que todo se derrumbó – excepto REDD+. Por primera vez, la COP reconoció a REDD como “crucial” en el combate del cambio climático y convocó la creación de mecanismos  “incluso a REDD+” para facilitar el flujo de financiamiento basado en desempeño hacia países desarrollados. Se convocó a la UNFCCC a usar las guías y lineamientos IPCC más recientes como base para estimar las emisiones de gases invernadero antropogénicas relacionadas con los bosques por fuentes y removidas por sumideros, los stocks de carbono forestal y cambios en área forestal.

Y también hubo dinero. Inclusive se estableció el Fondo Verde Climático para XXX. Paralelamente, países como Estados Unidos, Noruega y Alemania prometieron miles de millones para REDD- y ese monto aún permanece en el mismo XXX y se espera ver cuanto más habrá.

Sin embargo, Corea del Norte provocó algo de miedo a toda la comunidad REDD cuando introdujo el concepto de Actividades de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMAs, por sus siglas en inglés). La idea era identificar actividades que los países en desarrollo pudieran realizar para ganar créditos por la reducción de emisiones y REDD encajaba en esta categoría claramente. El problema es que NAMAs eran un mecanismo totalmente nuevo que necesitaba una serie de acuerdos totalmente nuevos. Los proponentes trataron inmediatamente de distanciar REDD del nuevo mecanismo de financiamiento – principalmente porque REDD era tan avanzado que temían que pudiera retroceder si se lanzaba a este nuevo concepto.

Cancún

Idea de que lo sub-nacional aún requiere de reportes de fugas a nivel nacional.

Durban

En Durban, la pregunta central para REDD fue como definir un bosque – lo cual no es tarea sencilla. (POR CONCLUIR).

Si estás tratando de aplicar diferentes definiciones de bosque, tienes que explicar por qué. Los negociadores han reconocido que la definición que está siendo aplicada por el Anexo 1 era muy restrictiva. Era una preocupación. Durban da el margen para definir bosques de una manera que más apropiada para las circunstancias del país, pero debe ser una definición nacional.

Para efectos prácticos en nuestro trabajo y evitar el problema de explicar a gran detalle cada aspecto, se entregó un resumen descriptivo.

Si se usa una definición diferente para REDD+ a las que hay en el inventario, se estaría administrando  dos diferentes formas de contabilización, y a largo plazo no te servirá de mucho. Canadá tuvo ese problema al principio, pero ahora lo define de la misma manera…  dice que lo puedes hacer, pero…

Doha

Aquí nos empantanamos – no debido a REDD. Las pláticas globales se detuvieron, y estábamos todos esperando a Varsovia.

En asuntos de más alto nivel – verificaciones relacionadas a NAMAs… se estaban llevando a cabo discusiones sobre financiamiento y se acaloraron. A nivel técnico, hubo progreso, pero no se reflejó en decisiones.

Algunas veces a REDD se le toma como rehén.

 

CONFERENCIA 4 y 5: LINEAMIENTOS DE BUENOS PRACTICAS IPCC

Thelma Krug es la negociadora de clima líder y una matemática que trabaja para el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE, por sus siglas en portugués). Más importante aún, ella fue una de las madres fundadoras – habiendo sido co-autora de los Lineamientos de Buenas Prácticas en las cuales estamos construyendo todo esto.

Ella nos llevó a través de la historia de la IPCC, empezando con su primer reporte de asesoramiento en 1990 y siguiendo hasta la creación del UNFCCC dos años más tarde en el Día de la Tierra en Río y los subsecuentes Lineamientos de Buenas Prácticas que empezaron a fluir en 1996 (después de un borrador en 1995).

El primero se enfocó en el Cambio de Uso de Tierra y Forestería (LUFC). Este sigue lo que Krug llama el enfoque “libro de recetas” para contabilizar carbono de la tierra. A los contadores les encantó, pero los científicos sintieron que era muy prescriptivo. Como resultado, los lineamientos del 2000 tuvieron un enfoque basado más en principios, e introdujo un concepto que se convertiría en un tema principal en las siguientes semanas: como lidiar con la incertidumbre.

Para el 2003, el término había cambiado a Uso de tierra, Cambio de Uso de Tierra y Forestería (LULUCF) sugiriendo que sólo la tierra que está siendo manejada debería ser contabilizada – lo que originó la pregunta de qué exactamente constituye una “tierra manejada”. Al final, se decidió que una tierra manejada es cualquier terreno que ya sea cumpla con cierta definición, o que el gobierno declare como tierra manejada – con la condición de que una vez declarada como manejada, no se le puede quitar la categoría. Presentar el aspecto de doble riesgo.

Finalmente, en el 2006, el término cambió otra vez – esta vez a Agricultura, Forestería y Otros Usos de Tierra (AFOLU). El nuevo nombre refleja el creciente entendimiento de emisiones por la agricultura, así como una re categorización de las emisiones de granjas.

Aquí también es donde los principios fueron presentados.

 

PRONTO VIENE MUCHO MÁS, LECTORES!!!

Vuelva para ver como evoluciona, y si algún experto tiene sugerencias, no dude en ofrecérmelas!

 

Semana Dos: Aplicando los Principios

Durante la segunda semana del curso, Anup Joshi vino de la Universidad de Minnesota para explicar los detalles de sensoria remota y GIS.

 

Guion de lo que queda por desarrollar:

  1. Revisión de GIS
  2. Revisión de aprendizaje de Costa Rica y la República Democrática del Congo
  3. Obteniendo lecciones de Nepal e Indonesia
  4. Una Guía a los análisis estadísticos
  5. Resumen y Conclusión

 

Steve Zwick, editor del Ecosystem Marketplace, es autor de este articulo. Lo puedes encontrar en szwick@ecosystemmarketplace.com.

Articulo traducido por Valorando Naturaleza.

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