Estados Unidos, el Reino Unido y Noruega lanzaron un mecanismo de financiamiento REDD de nueva etapa bajo el Banco Mundial

21 de noviembre de 2013 Steve Zwick

Noruega, los Estados Unidos y el Reino Unido declararon que dirigirían USD$280 millones de su financiamiento a REDD+ a esfuerzos jurisdiccionales, en un mecanismo diseñado para asegurar flujos de dinero basado en resultados para proyectos que promuevan agricultura sustentable – y de una manera que aliente el involucramiento de grandes empresas.

Noruega, los Estados Unidos y el Reino Unido revelaron una nueva iniciativa de financiamiento diseñada para salvar bosques tropicales amenazados promoviendo agricultura en pro del clima en países en desarrollo. Será dirigido a países boscosos pequeños y hacia estados individuales dentro de países grandes y operará bajo el Fondo BioCarbon del Banco Mundial, con dinero que será basado en logros de reducción de emisiones.

Llamada la Iniciativa para Paisajes Forestales Sustentables (BioC ISFL, por sus siglas en inglés), iniciará seleccionando entre 4 y 6 jurisdicciones - empezando con el estado etíope de Oromia – y asignará entre USD$30 y $50 millones a cada uno de ellos una vez que los niveles de referencia sean establecidos. Mientras que los fondos ya habían sido comprometidos o anunciados para REDD+ (Reducción de Emisiones provenientes de Deforestación y Degradación más actividades pro-bosques), la nueva iniciativa ofrece una pista de cómo serán distribuidos estos fondos. 

Por ejemplo, podrían ser usados para promover prácticas de agricultura sustentable que reducen la presión sobre los bosques, dice Todd Stern, el enviado especial de los Estados Unidos para Cambio Climático. En el escenario que pintó, el financiamiento REDD+ sería usado para promover agricultura sustentable, y se esperaría que las empresas privadas se involucren al comprometerse a largo plazo a comprarles productos que han sido cosechados sustentablemente.

“Becas y asistencia técnica junto con compra de compensaciones apoyarán la agricultura sustentable y REDD”, dice. “El sector privado comprará productos hechos sustentablemente y luego venderá ‘commodities’ amigables con el bosque. Esto es parte central de la iniciativa”.  

En otro escenario, los fondos podrían ser usados para proveer seguros a proyectos que son pro-clima pero económicamente arriesgados.

“Esta combinación de incentivos crea una poderosa dinámica, donde hay tanto un apoyo inicial para custodia forestal y un empuje por parte de la demanda por productos amigables con el bosque” dice Stern.

Edward Davey, el Secretario de Estado para Energía y Cambio Climático del Reino Unido, dijo que hay mucha demanda, y señaló que el apoyo inicial sería dirigido a 10 países.

“Sabemos que podemos empezar a abordar el 87% de la deforestación mundial restante con apoyo y acción en 10 países” dijo. “Y sabemos que las compañías consumidoras de productos con más de tres billones en ventas anuales están apoyando la Alianza de Bosques Tropicales (Tropical Forest Alliance) en un esfuerzo para sacar a la deforestación de sus cadenas de suministro”.

Una ficha técnica distribuida durante su evento de presentación incluía declaraciones de apoyo por parte de Paul Polman Director General de Unilever, Christine McGrath Vicepresidente de Mondolez International y Alfred Evans Director General de Climate Change Capital.

¿Quién obtiene financiamiento?

Aparte de Oromia, los estados y países serán seleccionados con base en su grado de alistamiento REDD y voluntad política, así como a través de un análisis caso por caso de su sector agrícola – manteniendo el tema de “paisajes” que ha dominado los eventos alternos este año.

Mientras ningún otro estado aparte de Oromia fue oficialmente anunciado, tanto Colombia como Indonesia participaron en el evento, y el antiguo presidente de Guyana Bharrat Jagdeo hizo una llamativa e inesperada aparición.

Los tres países están desarrollando la clase de infraestructura de contabilidad de carbono que puede soportar un financiamiento basado en desempeño, y los tres tienen líderes que parecen comprometidos con proteger a los bosques. 

Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia, por ejemplo, ha prometido eliminar la deforestación para el 2020. Susilo Bambang Yudhoyono, Presidente de Indonesia arriesgó su futuro político al presionar fuertemente el lobby de aceite de palma. Y Jagdeo – quien dimitió debido a que alcanzó el límite de su término – es un fuerte defensor de la conservación que nunca ha dejado de demandar conservación basada en desempeño. 

Pablo Abba Vieira Samper, Vice Ministro del Ambiente por parte de Colombia describió un programa llamado ¨Visión Amazónica” que está claramente diseñado para concentrar financiamiento REDD hacia los agentes correctos, mientras que el Vice Ministro indonesio Hery Prasetyo describió los impresionantes avances de Yudhoyono hacia la restructuración de la economía de acuerdo con lineamientos verdes, y Jagdeo hizo un apasionado llamado para prevenir que los beneficios hechos a la fecha desaparezcan.

¿Qué hay de nuevo y dónde se ubica?

El BioC ISFL será administrado bajo el Fondo BioCarbon (BIOCF), que es parte del Banco Mundial y ha estado piloteando iniciativas de alistamiento REDD+ desde 2005. Davey dijo que la nueva iniciativa difiere de esos pilotos en dos formas:

“Primero, no actúa a nivel proyecto o nacional sino a un nivel jurisdiccional/ subnacional o estatal”, dijo. “Esto es debido a que creemos que al aumentar REDD será más fácil a este nivel jurisdiccional”.

Segundo, dijo, el BioC ISFL es explícitamente destinado a promocionar aquellas actividades que las compañías han pedido desde hace tiempo, lo que hará más sencillo para ellas el quitar deforestación de sus cadenas de suministro.

“Hay evidencia que las compañías del sector privado quieren involucrarse”, dijo. “Queremos que sea posible para ellos que lo hagan”.

La reestructuración 

Pero “estar involucrado” requiere algo en que involucrarse – y ese algo es a menudo lejos de lo ecológico. 

“A lo largo de la última mitad de siglo, hemos visto a nuestros bosques como el combustible del desarrollo”, dijo el Vice Ministro indonesio Heru Prasetyo. “Nuestra economía completa está construida en esa premisa, y no es algo sencillo de cambiar”.

Desde esa perspectiva, dice, la conservación forestal es una nueva solución, y el cambio climático es un nuevo problema. Tanto las soluciones como los problemas enfrentan un freno de lo que él llamó el paradigma de “negocios como siempre” o business-as-usual.

¿Quién está pagando qué?

La mayoría del dinero para el primer tramo vendrá de fondos ya comprometidos, pero la nueva iniciativa ofrece claridad de cómo será gastado. Harvey dijo que otros países también han expresado un interés en integrarse a la iniciativa.

Noruega dijo que dirigiría  “hasta” USD$135 millones en la nueva iniciativa y extendió sus antiguos compromisos hasta 2020 – un gran impulso, dado el cambio de gobierno ahí. Tine Sundtoft, el ministro noruego en Clima y Ambiente, también anunció becas adicionales de hasta USD$100 millones para el FCPF para el final del año.

El Reino Unido marcó £75 millones (USD$120 millones), los cuales Davey dijo vendrían de los £3.8 mil millones que el International Climate Fund ha empezado a distribuir en 2010 y que continuará a hacer hasta el 2016.

Los Estados Unidos dijo que contribuiría con USD$25 millones, y una fuente en la delegación dijo que alguna parte y probablemente todo ese dinero vendría por encima de otros compromisos. Stern dijo que los USD$25 millones eran sólo el primer tramo de los fondos que sobrepasarán los USD$250 millones. “Esperamos que esta nueva iniciativa pueda romper con el mito de que debemos de escoger entre desarrollo o el ambiente” dijo Stern. “Es una opción falsa”.

Alemania también participó en el lanzamiento, pero no está en la lista de contribuyentes al BioC ISFL. Peter Altmaier, el Ministro de Ambiente alemán, dijo que Alemania añadiría otros 12 millones (cerca de USD$16 millones) a su programa Early Movers, el cual está haciendo pagos basados en desempeño al estado brasileño de Acre – con un valor de USD$2.5 millones de créditos a un precio no revelado.

“REDD necesita más financiamiento de lo que Alemania, Noruega, el Reino Unido y los Estados Unidos comprometieron hoy”, dijo Pipa Elias, experta en REDD+ en la Unión de Científicos Interesados. “Pero la manera en la que lo están abordando - es inspirador”.

Algunos de los fondos serán basados en desempeño, y serán dirigidos en términos del precio del carbono. Ese precio, sin embargo, no ha sido determinado y es probable que se maneje en términos de caso por caso.

Siguiendo Nuevas Reglas REDD

Uno de los principales logros de la COP de este año es el acuerdo en reglas claras para el establecimiento de niveles de referencia y como medir, reportar y verificar (MRV) cambios en los stocks de carbono y atribuirlos a actividades específicas. La nueva iniciativa buscará seguir esas reglas cuando sea posible – pero también se reserva el derecho de desarrollar sus propias metodologías. Esta disposición no le caerá bien a algunos países en desarrollo, muchos de los cuales dicen que no pueden soportar los costos de la transacción que ocasionan las reglas fragmentadas.

 

Steve Zwick es Editor-en-jefe del Ecosystem Marketplace. Lo puedes encontrar en szwick@ecosystemmarketplace.com.

Artículo traducido por Valorando Naturaleza.org.

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