Grupos comunitarios comparten experiencias, reconocen diferencias y vinculan esfuerzos en el manejo de los servicios ambientales.

Photo credits: Unidad de Apoyo de ICAA
20 de marzo de 2014 Ciro Calderon

Durante el Intercambio Regional a finales de febrero, hubo claros mensajes respecto al progreso tangible en la comprensión y definición de las líneas de participación de los grupos comunitarios en esquemas de incentivos para servicios ecosistémicos, así como también de propuestas, soluciones y áreas de trabajo para enfrentar los retos. La discusión da la impresión de que también ha habido avances en el reconocimiento y consideración de los intereses comunitarios antes y durante la implementación de los diversos programas de incentivos ambientales.

El panel acerca de “Perspectivas de actores sobre incentivos económicos para la conservación y manejo de ecosistemas en América Latina” dio la oportunidad de oír y aprender directamente de las comunidades y grupos indígenas sobre sus actividades en estos programas, y algunas soluciones que ellos plantean para los retos que enfrentan.

“REDD ha estado presente desde hace tiempo en las comunidades indígenas forestales, sin embargo, las mismas comunidades han ido adaptando al programa de acuerdo a sus necesidades y prioridades” recalcó Plinio Pizango, representante de Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) la cual abarca 9 organizaciones regionales, 76 organizaciones locales y 1500 comunidades indígenas, durante su presentación el viernes. “Lo ideal es tener planes de vida plenos. Hay muchas formas de mitigar y conservar, REDD es una herramienta y sabemos que hay más opciones que contribuyen al fortalecimiento del programa”.  

Dentro del plan amazónico, propuesto por REDD Indígena Amazónica (RIA), se busca el saneamiento, la activación de producción alternativa (agroforestal, acuíucola, bioindustrial, entre otras) y la consolidación territorial. “La deforestación tiene índices muy altos en nuestros territorios que afectan las comunidades: se secan los ríos, provocan migración, etc. La propuesta de RIA nace para darle una visión integral al concepto de REDD+” discutido internacionalmente como forma de compensar a quienes toman medidas para reducir emisiones de los bosques. Plinio indicó que RIA apoya en poder “sembrar el concepto económico a los indígenas.”

Plinio reportó que actualmente en el marco de RIA, en Ecuador se están dando importantes vínculos entre AIDESEP y los gobiernos para arrancar proyectos regionales, ajustándolos para que no impacten de manera negativa a los pueblos indígenas, promoviendo planes de involucramiento y procesos de consulta públicas.  

Desde Colombia, Hoovert Carabali representante de la comunidad de Buenaventura en la ensenada Bahía Málaga, señaló que "Las comunidades buscan en REDD un espacio en donde haya respeto a los usos y costumbresas de las comunidades; en donde se pueda encontrar la lógica comunitaria y la conservación. Estamos trabajando tanto en aspectos productivos como en las prácticas tradicionales artesanales. Las comunidades rurales no podemos vivir sólo de REDD. Estamos incursionando en ecoturismo, pesca responsable y productos forestales”. 

Entre los puntos claves para la implementación de programas REDD y otros proyectos de financiamiento en las comunidades indígenas, panelistas en este módulo se refirieron a la importancia de la seguridad territorial indígena, la definición de salvaguardas, el fortalecimiento de la gobernanza y la adopción de mecanismos a nivel local. Aunque también hay otros temas de carácter social que ya están en las mesas de discusión, como la equidad de género.

En los paneles de discusión se compartió la idea de que las comunidades necesitan definir localmente prioridades y necesidades desde la base; y desde lo local, subirlo a nivel regional hasta lo nacional. Es decir, mayor participación de la sociedad civil en la definición de los programas. 

 

PROYECTOS EN MARCHA

Si bien el enfoque en la mayoría de los proyectos comunitarios es aprovechamiento de los recursos forestales, hay proyectos que están adaptando un enfoque holístico de acuerdo a los recursos disponibles. Tal es el caso de las comunidades en Bahía Málaga, Colombia, quienes están trabajando en el fortalecimiento propio por medio de novedosos programas como el de pesca responsable, en el cual visualizan la implementación de herramientas como trazabilidad, creación de cadenas de suministro directas, productos de valor agregado, entre otras. De esta manera se pretende crear toda una actividad alterna alrededor de los recursos marinos, integrando sus labores forestales, pero sin depender únicamente de éstas últimas.  

Por otro lado, hay proyectos en comunidades indígenas que orgánicamente están formando alianzas estratégicas para fortalecer el proceso de implementación de los mecanismos de compensación. Tal es el caso de la zona de Moyobamba, Perú en donde el proyecto en el que según la presentación de Josefa Mesías, Presidente del Comité Gestor promueve la conservación de fuentes de agua, el ahorro de costos de tratamiento de agua y la implementación de medidas de conservación y restauración por medio de la promoción de actividades conjuntas, la evaluación de indicadores de impacto, el monitoreo de cumplimiento de acuerdos, la gestión de fuentes de financiamiento y la difusión del mecanismo, que dio inició hace ya 10 años.

En la construcción de este mecanismo de compensación para servicios hidrológicos, hubo etapas definidas: iniciando con una etapa de diagnóstico, seguida del diseño de un esquema de trabajo, y finalmente la implementación. Dentro de esta última etapa han arrancado iniciativas interdisciplinarias como la Campaña de Orgullo con RARE (ver otro artículo sobre RARE en VN.org aquí) con la idea de "crear empoderamiento y arraigo de las comunidades hacia su región y sus recursos", explicó Josefa Mesías del Comité Gestor. Este Comité esta a cargo de la planificación, gestión, promoción y coordinación de las actividades para la implementación del mecanismo. Dentro de las actividades implementadas con la meta de lograr sostenibilidad de los mecanismos de pago por servicios ecosistémicos, y para que los gobiernos regional y local aporten financiamiento al fondo, está la construcción de módulos de saneamiento. Josefa también mencionó el éxito que han tenido aplicando capacitación de buenas prácticas agroforestales, forjando asociaciones con productores locales, y para la producción de productos artesanales, entre otros.

 

METAS Y RETOS COMUNES 

Más allá de las presentaciones por parte de las comunidades, varios de los otros expositores mostraron la necesidad de adecuar cualquier proyecto o programa a las realidades de las comunidades. Phil Covell notó que el uso de términos como “mercado” por parte algunas organizaciones (incluyendo la suya propia, Forest Trends) refleja "un esfuerzo para traducir conceptos de conservación y desarrollo comunitario al lenguaje que el mundo comercial pueda entender". Continuó aclarando que "en fin, la naturaleza no se adaptará a las necesidades del mercado, sino que el mercado tendrá que adaptarse a las realidades de la naturaleza y de las comunidades que están más cerca de ella para poder cuidarla". Esto sí está aconteciendo paulatinamente, pero el proceso tiene que ser acelerado. "Todas las partes – comunidades, el sector público, y empresas privadas – tienen que aprender un lenguaje común para alcanzar el buen vivir para todo ciudadano" dijo, en la mesa de discusion de trabajo sobre el tema comunitario.

Aparentemente, varias empresas ya operan con algo próximo a este entendimiento, si no en su totalidad, especialmente en su evaluación de riesgo. Zubair Zakir de Carbon Neutral, por ejemplo, mencionó: “Nuestros clientes no quieren comprar algo que dañará su reputación. Su preocupación por la calidad de las compensaciones que compran significa que los intereses de las comunidades y de los compradores finales son alineados en un aspecto importantísimo: ambos quieren que el proyecto tenga éxito, y que las comunidades realmente se beneficien de la transacción en el largo plazo”. 

 

RETOS Y AREAS DE FORTALECIMIENTO 

La última parte del evento consistió en la división de los asistentes de acuerdo a sus intereses -en mesas de trabajo para discutir temas específicos. Dentro del grupo con el tema “Participación en procesos REDD+ para la definición de acciones a distintos niveles” se destacó que la definición de la gobernanza es algo prioritario para muchos de los involucrados en proyectos indígenas; resaltaron su importancia y la adopción de mecanismos a nivel local para estar preparados una vez que los proyectos y financiamientos empiecen a llegar. Sin embargo, hay una gran preocupación en como los usuarios, o propietarios de las zonas forestales, se tienen que ajustar a los términos propuestos desde afuera, y no al revés. Esto es algo que podría ser objeto de apoyo a estos grupos, según se discutió en las conclusiones de la mesa de trabajo en cuanto a las prioridades de actores comunitarios. 

Se considera que hay una dificultad en cuanto al lenguaje, adaptación e intereses de las iniciativas que pueden causar problemas al momento de la implementación. Una solución importante a la dificultad relacionada al lenguaje es la conformación de un consejo incluyente, participativo, y plural, que tome decisiones que representan al sector y además transmita a las comunidades información de aquellos temas que se generan durante las reuniones. Así los acuerdos podrían ser colaborativos, colectivos y de común acuerdo, con participantes conscientes de lo que involucra su compromiso. Esta solución es conforme con el sentimiento de que las comunidades necesitan definir localmente prioridades y necesidades desde la base y de ahí subir y que escalen local, regional y nacionalmente. 

Tanto integrantes de comunidades forestales como de organizaciones civiles reunidos en la mesa de discusión, resaltaron la importancia del proceso de monitoreo comunitario. Una vez que las iniciativas se ponen en marcha, existe el cuestionamiento sobre la veracidad de los monitoreos comunitarios, ya que si bien lo ideal es que los pobladores de la zona participen en el proceso, existen múltiples factores tales como la falta de capacitación, igualdad de técnicas, recursos, etc. que a menudo ponen en duda los resultados de estos esfuerzos. Hubo consenso entre el grupo que debería de haber un gran esfuerzo por capacitación y supervisión en esta parte de la implementación, para fortalecer todas las actividades, desde la educación ambiental de los pobladores hasta el monitoreo local. 

Así mismo, se resaltó que gracias a la buena labor que se está realizando regionalmente, ya se ha generado el reconocimiento de las organizaciones y/o liderazgo de los grupos o comunidades indígenas para proponer y concretar acuerdos institucionales. 

 

A pesar de la variedad de enfoques de los proyectos en las comunidades locales e indígenas, tanto como entre los compradores de compensaciones, éstas comparten un sentido general de las necesidades y prioridades en camino a adoptar iniciativas que aplican los incentivos por servicios ecosistémicos. Hay un pleno reconocimiento de la importancia de los territorios y un creciente sentido de propiedad por parte de los actores involucrados en los programas de pago o incentivos para el manejo de servicios ecosistémicos, que fortalece el proceso de los mecanismos actuales y fortalece el entorno para aquellas iniciativas por venir. 

 

Ciro Calderon es Asistente de Proyecto en Valorando Naturaleza, con sede en Baja California Sur, México. Lo puedes encontrar en ccalderon@valorandonaturaleza.org.

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