Los bancos de conservación se hacen realidad en España

13 de diciembre de 2013 David Alvaréz Garcia

A finales del mes pasado, el gobierno de España ratificó la nueva Ley de Evaluación Ambiental. Entre los cambios está la inclusión de bancos de conservación como una herramienta de compensación para asegurar que el país pueda lograr la no perdida neta de especies de proyectos de desarrollo y de otros impactos al uso de tierra. Aquí, David Alvarez describe los pormenores de la Ley y como los bancos de conservación en el país pueden utilizar los creditos que generan en un regímen de libre mercado.

El pasado jueves 28 de noviembre el Congreso de los Diputados de España dio luz verde a la «Ley de Evaluación de Ambiental» tras un corto pero intenso trámite en las dos cámaras de representantes.

 

Esta nueva ley recoge una interesante novedad desde el punto de vista de la sostenibilidad: los bancos de conservación de la naturaleza. Una herramienta que tiene el objetivo de poner en funcionamiento un mecanismo que contribuya a la efectividad de las medidas compensatorias en España a la par que establece oportunidades de desarrollo en el medio rural.

 

Las referencias a los bancos de conservación se recogen tanto en el preámbulo de la ley como en la disposición adicional octava, que describen esta nueva herramienta como un mecanismo voluntario que permitirá «compensar, reparar o restaurar las pérdidas netas de valores naturales». Tal y como sucede en otros modelos internacionales, los créditos de conservación generados por los bancos podrán ser utilizados para compensar los impactos negativos derivados de la puesta en marcha de nuevos proyectos. Además, incorporan la novedad de que también servirán para compensar los impactos derivados de accidentes medioambientales.

 

Una disposición que sienta las bases para arrancar

 

Dada la riqueza ambiental, la diversidad de ecosistemas y sobre todo la distribución de la propiedad del terreno en España, durante los últimos años se había despertado cierto interés por la incorporación de los bancos de conservación en el modelo de conservación español. Esta ley no solo recoge el interés suscitado por los bancos conservación en particular en España como solución a algunos problemas de cuantificación de impactos y de vigilancia ambiental, sino que además los incluye en el marco regulatorio español.

 

En la nueva ley aprobada, si bien no se incluyen todos los aspectos necesarios para la completa implantación de los bancos de conservación en España, sí se incorporan aspectos fundamentales para el desarrollo y puesta en marcha de un modelo de bancos de conservación. Además, se determina la necesidad de crear un reglamento para el desarrollo de la herramienta.

 

Una nueva herramienta controvertida

 

Los bancos de conservación han carecido en su puesta en marcha del consenso social deseado. A pesar de ser una herramienta fomentada en sus orígenes en España por parte del sector de la conservación de la naturaleza, la nueva norma ha sido tildada de apresurada, carente de rigor y de instrumento cuyo único fin es el de mercantilizar la naturaleza por  parte algunos sectores ecologistas en España.

 

Este mensaje ha calado en varios partidos políticos, que, ya sea por convicción o bien en el ejercicio de su oposición política, finalmente no han respaldado la nueva norma.

 

Camino con responsabilidad

 

Los bancos de conservación tienen aún un largo camino por recorrer como herramienta participativa que deberá integrar a numerosos agentes sociales y conseguir aunar el consenso necesario para un desarrollo homogéneo en todo el territorio nacional.

 

Por tanto, será necesario trabajar en el desarrollo del reglamento que regule los bancos de conservación de forma que se acabe con las dudas surgidas respecto a este nuevo modelo, y de manera que resuelva posibles conflictos sobre de competencias territoriales, establezca los límites y siente las bases imprescindibles.

 

En cualquier caso, estoy seguro de que el mismo rigor, compromiso y responsabilidad con los que se ha dado el pistoletazo de salida a los bancos de conservación se utilizarán para desarrollar el marco que normalice su uso en España, donde se pueda demostrar que, como en otros países, son una herramienta eficiente y efectiva para la compensación de impactos sobre la biodiversidad.

 

 

Articulo escrito por David Álvarez García, CEO en Ecoacsa Reserva de Biodiversidad y responsable de Mercados de Medio Ambiente.

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