México promete reducir emisiones de carbono

21 de marzo de 2011 JDM

Las promesas de reducción de emisiones de decenas de países en desarrollo, compilados por las Naciones Unidas y divulgadas el lunes, son voluntarias y muchos las hicieron condicionadas a la ayuda técnica y financiera que reciban de las naciones industrializadas.

México se comprometió a reducir sus emisiones de carbono 30% para finales de la década. Costa Rica busca no generarlas. Mongolia dice que construirá plantas de energía solar en el desierto de Gobi. La República Centroafricana indicó que ampliará sus bosques hasta que cubran una cuarta parte de su territorio, y las islas Maldivas también intentan eliminar sus emisiones. Incluso, Afganistán, a pesar de la guerra que se libra en su territorio, promete actuar para combatir el calentamiento global.
 

Las promesas de decenas de países en desarrollo, compilados por las Naciones Unidas y divulgadas el lunes, son voluntarias, y muchos las hicieron condicionadas a la ayuda técnica y financiera que reciban de las naciones industrializadas.

Pero la lista ayuda a centrar la atención en las exigencias de los países ricos de que todo el mundo reduzca la emisión de gases de efecto invernadero para combatir el cambio climático mundial.

Según los científicos, el dióxido de carbono creado en los procesos industriales impide que el calor de la Tierra salga al espacio, y provoca que el clima cambie en formas que podrían afectar la agricultura, aumentar los niveles del mar y contribuir a climas más extremosos.

La mayoría de los compromisos dados a conocer por el secretariado de la ONU para el Clima en Bonn, Alemania, habían sido anunciados antes, pero su publicación en un documento oficial de la ONU les da carácter formal.

Algunos países presentaron metas poco específicas, como China, mientras que otros fueron mucho más detallados. Uno de ellos fue Etiopía, que mencionó 75 proyectos, incluyendo vías ferroviarias nuevas en las que los trenes estarían propulsados por energía renovable.

Argentina, que prohibió las antiguas bombillas de luz, mencionó subsidios para la energía eólica y solar. El país asiático de Bután, en el Himalaya, prometió que no emitirá más carbono que el que sus enormes bosques puedan procesar.

Tras la desalentadora cumbre climática de Copenhague en el 2009 para refrendar y actualizar las metas del protocolo de Kioto, los países industrializados presentaron metas autoimpuestas para reducir sus emisiones, pero éstas eran mucho menores de lo que los científicos habían señalado como necesarias para frenar el calentamiento global.

Los países en desarrollo acordaron sumar esfuerzos con los industrializados y presentar sus propios planes de acción en la cumbre climática más reciente, realizada en Cancún, México, en diciembre pasado.

Entre los acuerdos alcanzados en Cancún había también un plan para un "Fondo Climático Verde" que administraría miles de millones de dólares para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático y a reducir sus propias emisiones.

Pero no se ha avanzado en otras acciones para definir el fondo. Entre los acuerdos de Cancún también se pedía un "comité de transición" integrado por 40 países que se reuniría para finales de marzo, pero esto se retrasó hasta finales de abril debido a los desacuerdos entre los países latinoamericanos y los asiáticos sobre quién debería estar en el comité.

El comité deberá haber presentado un plan completo sobre el fondo para la próxima conferencia climática en Sudáfrica, prevista para noviembre.

 

Publicado originalmente en el diario El Universal Mexico. Para ver el articulo original haga click aqui.

 
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