¿Podrá el comercio de nutrientes y calidad de agua reducir la zona muerta del Golfo de México?

6 de junio de 2013 Michelle Pérez

La contaminación causada por fertilizantes agrícolas y contaminantes industriales que son vertidos al río Mississippi ha generado una amplia zona muerta en el Golfo de México. El comercio de nutrientes es una solución que puede ayudar a mejorar la calidad de estas aguas, de un modo más rentable tanto para agricultores como para empresas industriales.

Este artículo fue publicado originalmente en la página web de World Resources Institute-WRI Insights. Para leer el original, haz clic aquí.

 

El Golfo de México tiene la zona muerta más grande de Estados Unidos y la segunda más grande del mundo. Las zonas muertas se forman cuando una cantidad excesiva de nitrógeno y fosforo llegan al mar a través del cauce de los ríos estimulando los florecimiento algales (alga microscópica) que, al morir y descomponerse consume oxígeno y, en consecuencia, causa la muerte de toda la vida marina que tiene a su paso, desde camarones a peces. La zona muerta del Golfo de México puede llegar a cubrir entre 3,000 a 8,000 kilómetros cuadrados. La más grande de ellas es, aproximadamente, del tamaño del estado de Massachusetts.

Reducir el crecimiento de las zonas muertas es un enorme desafío técnico, científico, económico y político. Es un enigma que viene siendo deliberado por especialistas en agricultura y medio ambiente a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Durante una reunión del Grupo de Trabajo de Hipoxia del Golfo de México, realizada el mes pasado en la ciudad de Louisville (estado de Kentucky), se debatió el nuevo enfoque basado en comercio de nutrientes voluntario. Según el nuevo estudio realizado para la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), conducido por el equipo de trabajo de WRI, esta estrategia podría ser utilizada en la cuenca del río Mississippi para reducir, de manera costo-eficiente, la contaminación causada por fugas de nitrógeno y fosforo y reducir la zona muerta del Golfo de México.

 

¿En que consiste el comercio de nutrientes y calidad del agua?

La principal causa de la contaminación por nitrógeno y fósforo proviene de fertilizantes agrícolas y abonos de origen animal, plantas de tratamiento de aguas residuales, instalaciones industriales, y por escorrentía (desagüe) de zonas urbanas y suburbanas. La reducción de la contaminación, originada por nutrientes de algunas de estas fuentes, garantizará en gran medida el retroceso de las zonas muertas.

El comercio de nutrientes contribuye a ese objetivo al identificar la reducción de nutrientes más rentable para alcanzar los objetivos específicos de calidad del agua a niveles locales y regionales. Además, como mecanismo voluntario basado en el mercado, contribuye a regular las instalaciones de, por ejemplo, las plantas de tratamiento de aguas residuales y empresas industriales, para que encuentren la forma más económica de cumplir con los límites instaurados de contaminación por nutrientes. Debido a que todas las instalaciones son distintas, algunas podrán implementar novedades tecnológicas in situ a un menor costo que otras, con el fin de cumplir con los requisitos establecidos para reducir los nutrientes. Los agricultores informales también podrían participar de manera voluntaria si la implementación de prácticas de conservación para reducir la carga de nutrientes se diese a un costo menor que el de instalaciones reguladas. Estas instalaciones, o agricultores, con costo de tratamiento bajo podrán vender el exceso de reducciones, o créditos de nutrientes, a las instalaciones reguladas que enfrentan mejoras muy costosas.

De esta forma, el comercio de nutrientes  ofrece una solución con tres beneficios: se avanza hacia el logro del objetivo establecido en el programa de comercio sobre la calidad del agua; los compradores de crédito gastan menos dinero en créditos que en costosas mejoras tecnológicas; y los vendedores de créditos ganan dinero por sus mayores esfuerzos en la reducción de la contaminación.

 

Comercio de nutrientes en el Golfo de México

Actualmente, el río Mississippi, principal afluente del Golfo de México, no cuenta con un programa de comercio de nutrientes. Recientemente, WRI usó un estudio de caso hipotético para evaluar la viabilidad económica del empleo del comercio voluntario de nutrientes en la región. Encontramos que ello puede servir como una vía rentable para reducir la zona muerta del Golfo de México.

Entre las conclusiones específicas destacan:

  1. El costo de reducir los nutrientes de varias prácticas de conservación ambiental en la agricultura, tales como manejo de nutrientes y control de erosión de suelos,  es significativamente menor al costo de las practicas utilizadas en las plantas de tratamiento de aguas residuales. La gran diferencia de costos entre las fuentes de contaminación puntual (depuradora de aguas residuales) y no puntual (campos agrícolas) hace que el comercio de nutrientes y calidad de agua sea un enfoque rentable para conseguir agua más limpia en el Golfo.
  2. El comercio de nutrientes podrá crear un panorama financiero en el que todos ganan tanto las plantas de tratamiento de aguas residuales como los agricultores. Las dos plantas de nuestro estudio de caso generaron un ahorro de aproximadamente $900 millones en el cumplimiento de sus metas de reducción de la contaminación, mientras que el sector agrícola del estudio tuvo utilidades por $700 millones durante 20 años.
  3. Algunas de las prácticas para reducir la carga de nutrientes podrá generar ingresos adicionales a los agricultores en la forma de ahorro en el consumo de fertilizantes y mayor rendimiento de los cultivos–aun antes de la venta hipotética de créditos.
  4. En base a un acre, los agricultores podrían ­ganar entre $25 y $60 por acre como resultado de las ventas de créditos de las aguas, dependiendo del precio del crédito y las regulaciones establecidas en el programa de comercio. Tales beneficios se obtuvieron en cerca del 12% al 40% de los campos de cultivos del estudio.

 

Un camino al comercio de nutrientes

Si bien el comercio de nutrientes puede representar una herramienta prometedora en la variedad de soluciones para reducir las zonas muertas, esto no sucederá por sí solo. Actualmente, no hay un objetivo de reducción de nutrientes para el Golfo que podría servir como un conductor de políticas para el diseño del programa de comercio de nutrientes y calidad de agua. Necesitamos este objetivo antes que pueda haber una real demanda de comercio de nutrientes.

Hasta que se concrete dicho conductor, muchos estados por donde pasa el río Mississippi están desarrollando de manera voluntaria la Estrategia Estatal de Reducción de Nutrientes (State Nutrient Reduction Strategies). El comercio de nutrientes podría ser incluido como parte de su plan de ayuda para alcanzar los objetivos locales de calidad de agua.

No hay una fórmula mágica o una solución sencilla cuando se trata de zonas muertas. Los programas de comercio de nutrientes pueden ayudar a aliviar algunos de los problemas. Sin embargo, es primordial que todas las principales partes involucradas de las plantas de tratamiento de aguas residuales, empresas industriales, comunidad agrícola, comunidad suburbana y la ciudad del Golfo de México, estén de acuerdo en que deben trabajar juntos para mejorar la calidad de agua. Un sólido paquete de herramientas –entre las cuales esté el comercio de nutrientes– es solo un camino para garantizar la verdadera extinción de las zonas muertas.

 

Michelle Perez es un Asociado Senior en el Water Quality Team de WRI's People & Ecosystems Program. Puede ponerse en contacto con ella enviando un correo a mperez@wri.org.

Este artículo fue traducido por Redacción Actualidad Ambiental.

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