Promoviendo la equidad de género en incentivos económicos para la conservación

Photo credits: Thomas Muller, SPDA
27 de marzo de 2013 Karen Hildahl

Los programas de incentivos económicos para la conservación (IEC) pueden ser instrumentos innovadores para proteger los bosques con equidad social. Para ello, es necesario considerar acciones que permitan integrar el enfoque de equidad de género en todas sus fases.

En la actualidad, las mujeres enfrentan desventajas que limitan su participación en iniciativas IEC como la doble o triple jornada a cargo de tareas domésticas, productivas y organizativas; la falta de apoyo de las organizaciones y familias; la poca experiencia de participación en espacios públicos, entre otras. Si las mujeres no participan en la toma de decisiones, es menos probable que el programa responda a sus necesidades e intereses, y que tengan acceso a sus beneficios. Como consecuencia, los esquemas de incentivos económicos para la conservación (IEC) pueden terminar reforzando las inequidades sociales.

Originalmente, los programas de IEC tales como Pago por Servicios Ambientales (PSA) y Reducción de emisiones por la deforestación y degradación forestal, y la función de la conservación, la gestión sostenible de los bosques y el aumento de las reservas forestales de carbono (REDD+), no fueron pensados con enfoque de equidad de género.

En el caso de REDD+, recientemente se han hecho algunos esfuerzos para incorporar importantes consideraciones sociales. La comunidad internacional, durante la XVI Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (Cancún 2011), decidió promover salvaguardas para prevenir daños sociales y ambientales. Aunque las salvaguardas no tienen un enfoque específico de género, existen propuestas y programas que impulsan la equidad social y de género a través de la implementación de REDD+. Esto se hace por un lado, a través del lanzamiento de una propuesta de Estándares Sociales y Ambientales (REDD+ SES) que buscan prevenir daños y promover beneficios múltiples para la sociedad y el ambiente. Por ejemplo, un indicador del REDD+ SES es el establecimiento y funcionamiento de una estructura institucional para la participación plena y eficaz de actores en las iniciativas REDD+, con especial atención a las mujeres y personas marginadas y/o vulnerables.

Por otro lado, las Naciones Unidas y el Banco Mundial tienen principios y criterios que aplican a todas sus actividades y otras propuestas que aplican específicamente para sus programas REDD+ - el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) del Banco Mundial y el Programa ONU-REDD de las Naciones Unidas. Por ejemplo, la versión borrador de los directrices del FCPF y ONU-REDD para el involucramiento de los actores relevantes en la preparación para REDD+, promueve la inclusión de las mujeres y otros grupos marginados en estos procesos.

Hay una ausencia de información sobre cómo diferentes esquemas de IEC están integrando la dimensión de género en las experiencias locales. Sin datos al respecto, las posibilidades de conocer el impacto de los programas de IEC sobre la equidad de género son limitadas. Uno de los pocos estudios al respecto evidencia que, por ejemplo, en el programa tipo REDD+ Noel Kempff en Bolivia, las oportunidades de las mujeres de participar en la toma de decisiones y beneficiarse de la iniciativa han sido menores en comparación con las de los hombres.

Para integrar el enfoque de equidad de género exitosamente en una iniciativa IEC, se debe tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Analizar el contexto local, tomando en cuenta factores institucionales, económicos, sociales, culturales y ambientales, para identificar las inequidades sociales y de género antes de diseñar un esquema de IEC.  Por ejemplo, es importante conocer las diferencias entre hombres y mujeres sobre el acceso, uso y control de la tierra y sus recursos. Si el programa establece que trabajará sólo con personas que tengan derecho de propiedad sobre la tierra, se excluirá a las mujeres ya que generalmente cuentan menos con títulos de propiedad. Es relevante también hacer una zonificación del territorio que respete el uso diferenciado por mujeres y hombres de los recursos del bosque.
  • Fortalecer el acceso de las mujeres a información y oportunidades de capacitación en temas como PSA y REDD+ de manera que tengan los elementos para decidir si quieren participar o no en un esquema IEC, y en qué condiciones.
  • Integrar el enfoque de género en el diseño, implementación y seguimiento del programa de IEC. Lo ideal es que sea parte de los objetivos, actividades e indicadores del programa, y que cualquier evaluación disponga de datos sobre los impactos del programa, desagregados por sexo, étnica y condición socio-económica, entre otros. Es importante que mujeres y hombres participen en la toma de decisiones relacionadas con la gestión de los esquemas IEC, lo que facilitará su empoderamiento sobre las circunstancias que afectan su calidad de vida y ayudará a cambiar relaciones no equitativas.  
  • Promover la distribución equitativa de los beneficios del programa. Puede ser necesario ofrecer beneficios específicos a hombres y mujeres para a disminuir las inequidades. Por ejemplo, se puede usar el incentivo para invertir en tecnologías e infraestructura que reduzcan las horas de trabajo de las mujeres, niños y niñas para recolectar agua.
  • Considerar que las mujeres y los hombres pueden enfrentar posibles desventajas relacionadas con su etnicidad y condición socioeconómica, entre otras. Al gestionar un programa de IEC, es necesario entender los diferentes contextos y tomar medidas específicas para beneficiar a todos y no perjudicar a nadie.

Tomar en cuenta estas recomendaciones puede contribuir a generar un programa IEC innovador que impulse la conservación del bosque con equidad social y de género, mejorando el bienestar de los hombres y mujeres de las comunidades locales.

 

Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web de ICAA (Iniciativa para la Conservación en el Amazonía Andina).  Haga click aquí para leer el artículo original.

 
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