Uniendo gente en paisajes para seguridad alimentaria y resilencia ecosistémica: La experiencia latinoamericana

29 de abril de 2014 Sara J Scherr & Abby Hart

 La reunión Katoomba de la semana pasada en Lima buscó complementar las pláticas sobre clima a finales de año, enfocándose en como la política climática encaja en el amplio “enfoque de paisajes” que incorpora gente, granjas, bosques y agua. EcoAgriculture Partners revisó entre más de 100 iniciativas en América Latina para averiguar que funciona y que no, con sorprendentes resultados.



Nuestros sistemas alimentarios a nivel mundial buscan la eficiencia económica en la producción a costo de la resiliencia ambiental – con graves consecuencias para la tierra y la gente. De hecho, nuestros paisajes productivos recaen en ecosistemas altamente interconectados, y las comunidades locales y otros usuarios quienes manejan esos recursos necesitan un amplio rango de productos y servicios ecosistémicos. Enfocándose en sólo un objetivo del terreno ignora esta realidad, y ha sido un problema inclusive para los mercados ecosistémicos que se desarrollaron para volver a incorporar el valor de la naturaleza a nuestra economía; estos a menudo siguen pagando por separado agua, carbono, y propiedad del hábitat más que por un funcionamiento ecosistémico general.

Pero el momento de definir objetivos sectoriales estrechos para manejo de recursos y tierra pronto acabarán, y serán remplazados por un “enfoque de paisaje integral”, que reconoce tanto la naturaleza holística de los ecosistemas vivientes y la realidad de las economías rurales. América Latina está encabezando esta transición, incluyendo Perú donde la reunión Katoomba culminó la semana pasada.

A lo largo de los últimos dos años y medio, EcoAgriculture Partners ha examinado más de 100 Iniciativas Integrales del Paisaje (ILI´s por sus siglas en inglés) a lo largo del continente, junto con nuestros socios CATIE, Biodiversity International, Conservation International y la Universidad de Idaho. Encontramos un sorprendente grado de compromiso comunitario y colaboración entre los participantes provenientes de la agricultura, sector salud, biodiversidad y agua para proteger y restaurar sus paisajes de las amenazas de la degradación y cambio climático.

 


EJEMPLOS

 

Un ejemplo de esto se encuentra al este de Bolivia, donde el Bosque Modelo Chiquitano intenta conservar el área restante más grande del bosque seco tropical a la sombra pluvial de los Andes mientras mejora los medios de vida – muchos de los cuales dependen del gran y creciente sector ganadero.

Otro ejemplo se encuentra en el lluvioso y húmedo El Salvador. Ahí, el Ministro de Ambiente y Recursos Naturales ha iniciado el Programa Nacional para la Restauración de Ecosistemas y de Paisaje (PREP), el cual busca restaurar un impresionante 50% de la tierra del país degradada por deforestación, agricultura intensiva y eventos extremos climáticos.

Aunque con enfoques diferentes, ambos proyectos son iniciativas que integran paisajes que reconocen una urgente realidad: las tierras agrícolas deben de ser manejadas de manera que también protejan la biodiversidad y cuencas de agua sanas; hábitats naturales deben de ser manejadas para mantener fuentes de agua para irrigación y polinizadores del cultivo; las comunidades necesitan diversos paisajes para cumplir sus necesidades. Esta es la esencia del nuevo “enfoque de paisaje”..

Mientras la mayor parte de las instituciones políticas, de educación y financieras siguen estructuradas y separadas por sector, la demanda local por paisajes multi-funcionales ha motivado una innovación amplia - y en ningún lugar esto es más cierto que en América Latina.

 

 

MANEJO INTEGRADO DE PAISAJES EN AMÉRICA LATINA

 

En 2011, arrancamos la Iniciativa para la Gente, Alimento y Naturaleza (LPFN, por sus siglas en inglés), una sociedad colaborativa de destacadas ONGs ambientales y agrícolas, centros de investigación, agencias de la ONU y gobiernos. En ese momento, el enfoque del manejo de paisaje integrado estaba pobremente documentado,, con poca evidencia empírica de dónde, por qué y cómo tales enfoques empezaron a ser implementados. Para llenar este vacío, empezamos a evaluar la experiencia de Iniciativas de Paisajes Integrados por medio de una serie de revisiones continentales alrededor del mundo.

La revisión de América Latina y el Caribe (ALC), incluyó una encuesta a 104 ILI’s que buscaban mejorar resultados de su producción alimenticia, su conservación ecosistémica, y forma de vida rurales a través de armonizar actividades en varios sectores y agentes o actores, a un nivel de paisaje. Después de aplicar la encuesta, se llevaron a cabo una serie de entrevistas en 23 de los paisajes analizados. A pesar de la relativamente larga historia de manejo integral en ALC, este fue el primer estudio comprehensivo de los contextos, las motivaciones, el diseño, participación y resultados de los ILI’s en la región.

 

 

DEFINICIÓN PRÄCTICA DE "MANEJO INTEGRAL DE PAISAJES"

 

En una reciente publicación, la LPFN identificó cinco componentes en común del manejo integral de paisajes: (1) manejo compartido o acordado hacia múltiples objetivos; (2) prácticas de campo que proveen múltiples beneficios; (3) manejo de interacciones ecológicas, sociales y económicas dirigidas a reducir intercambios negativos y optimizar sinergias; (4) la existencia de procesos colaborativos con compromiso comunitario para el diálogo, planeación, negociación y monitoreo de decisiones; y (5) políticas públicas y mercados siendo formados para lograr los diversos objetivos de paisajes y requerimientos institucionales.

Para ver los componentes en acción, regresemos al Bosque Modelo Chiquitano en Bolivia. El modelo forestal ha servido como plataforma para que un diverso grupo de actores colabore y genere nuevas ideas para el mantenimiento de la conectividad forestal mientras aprovecha nuevos mercados para productos forestales no maderables, café orgánico y ajonjolí, y sistemas de manejo sustentables. Con 14 municipios participantes, encontrar un enfoque de gobernanza que podría funcionar para el Bosque Modelo ha sido todo un reto. Comprometer a los grandes productores agrícolas ha sido un problema recurrente, y todavía están ausentes de la mayoría de las discusiones y actividades del Bosque Modelo. En contraste, muchos gobiernos locales han dado mucho apoyo en el compromiso de sus municipios en actividades para reducir las interacciones entre los usos de tierra a menor escala. Hermes Justiniano resalta, “No es sencillo… los municipios tienen mucho optimismo, fuerza y dedicación, pero otros actores no tanto.” Los municipios coordinan conjuntamente dentro de una mancomunidad para abordar retos a lo largo de todo el territorio. Los líderes del Bosque Modelo Chiquitano están de acuerdo que un enfoque de paisaje tiene muchos retos. “[Chiquitano] todavía no tiene un modelo completamente desarrollado para una gobernanza activa y participativa,” dice Hermes, pero ha ayudado a los participantes en la región a establecer un plan y una visión común a largo plazo para su paisaje.

Otro caso es el del piloto de paisajes PREP de El Salvador. El paisaje incluye el municipio de Cinquera, donde varios organizadores locales junto con el gobierno municipal han desarrollado un amplio abanico de programas para comprometer las comunidades locales en oportunidades de fortalecimiento para cultura y eco-turismo, y el establecimiento de espacios públicos y arte para conmemorar la historia local. Pedro Ramos Fuentes, de la Asociación de Reconstrucción y Desarrollo del municipio de Cinquera, y Pablo Alvarenga un historiador local y granjero, se encuentran entre los líderes comunitarios al frente de estos esfuerzos, aportando la rica historia de colaboración de Cinquera en cuanto a reconstrucción para apoyar nuevos esfuerzos para restaurar los paisajes de El Salvador. “Debido a estos programas iniciados localmente,”dice Herman Rosa, ex-Ministro de Ambiente, “tenemos suelos más sanos, y suelos sanos tienen el potencial de absorber más carbono, pero aún más importante, los suelos sanos producen mejores cosechas, más alimento y fortalecen la seguridad alimentaria.” La cooperación se da a nivel local entre granjeros y organizaciones y a nivel de paisaje entre municipios y con los usuarios cuenca arriba y cuenca abajo, pero Rosa reconoce que se necesita más. “Si queremos reducir los impactos del cambio climático,” dice Rosa, “necesitamos fortalecer esfuerzos locales para restaurar paisajes degradados. Pero no podemos detenernos ahí. Se tiene que llevar a nivel nacional”.

 

APROVECHANDO LA EXPERIENCIA PARA EL USO DE MIP

Encontramos en nuestro estudio que América Latina ha sido un centro de innovación para el ILM o MIP. Casi todas las iniciativas están ocurriendo en paisajes de mosaico caracterizados por múltiples usos de tierra incluyendo forestería, agricultura, pastizales y áreas urbanas. Muchos de estos paisajes en el pasado fueron comprometidos en conservación uni-sectorial o en proyectos de desarrollo agrícola. Con el tiempo, se desarrollaron en programas más integrales, conforme los diversos objetivos de los grupos de participantes en los paisajes fueron reconocidos como críticos para reducir “trade-offs”, o la necesidad de encontrar balances entre las diversas metas. Por debajo de esta transición ha habido avances en formas de pensar, políticas y acción de parte de las organizaciones e instituciones latinoamericanas, muchas de las cuales son socias de la Iniciativa Paisajes para la Gente, Alimento y Naturaleza.

Por ejemplo, la Red Iberoamericana de Bosques Modelo ha ayudado en dirigir la integración de enfoques de paisajes con desarrollo territorial como un marco para políticas e inversión. CATIE ha trabajado para canalizar enfoques de paisaje en estrategias REDD en establecer corredores biológicos a través de áreas agrícolas densamente pobladas y evaluar diversas experiencias con los pagos por servicios ecosistémicos a granjeros y comunidades de agricultores. IICA y PRISMA están expandiendo manejo integral de cuencas de agua para alcanzar los objetivos más amplios de los participantes, y movilizar iniciativas sobre territorios/paisajes amigables al clima. EcoLogic Development Fund está creando enfoques pioneros para vincular cadenas de suministro sustentables de pequeños productores con el manejo de paisajes, y Ecadert está trabajando muy de cerca con socios para crear capacidades institucionales para el manejo territorial y de paisaje. Cambios en gobernanza a nivel local y nacional han permitido el surgimiento de derechos territoriales indígenas para facilitar ILM.

 

MOTIVACIÓN Y RETOS

Para ayudar a que el enfoque de paisaje escale en América Latina, es crucial entender sus motivaciones y retos. Los encuestados en nuestro estudio identificaron, en promedio, seis factores como “muy importantes” en la motivación de la formación de sus iniciativas. La conservación de recursos naturales y la mejora del sustento humano fueron los factores motivantes más frecuentemente reportados en las encuestas. Setenta y cinco por ciento de las ILIs invirtieron en actividades a lo largo de los cuatro campos de funcionalidad de paisaje cubiertos por la encuesta: agricultura, conservación de ecosistemas, sustento e instituciones de apoyo. Aquellas iniciativas con múltiples objetivos y con más número de grupos de participantes reportaron un mayor número de resultados, sugiriendo que los enfoques multi-objetivos y con múltiples participantes pueden alcanzar un rango más amplio de resultados que enfoques menos integrales. Dubán Antonio García, quien trabaja con ASOCORREDOR en el corredor de la Serranía de los Paraguas-Tatamá, remarcó “ya que estamos trabajando a lo largo de todas las dimensiones del paisaje (ambiental, cultural y social), somos capaces de encargarnos y resolver problemas con un enfoque integral.”

Muchos líderes de paisaje que entrevistamos hicieron notar que sus esfuerzos sufren debido a limitadas oportunidades de financiamiento y a políticas sin apoyo para sus paisajes. Por ejemplo, varias ILIs de Brasil están batallando para alcanzar un manejo integral, enfrentándose a la incertidumbre relacionada con la implementación del Código Forestal de Brasil. En Bolivia, las leyes forestales y reformas agrarias presentan incentivos para los participantes dentro del modelo forestal Chiquitano.

Las entrevistas también nos enseñaron los contextos en los cuales las ILIs se llevan a cabo, dando más detalle acerca de las oportunidades de sustento primario que existen, los arreglos de tenencia, los mercados agrícolas e importantes cambios al paisaje y sus residentes en los últimos 25 años. A lo largo de Mesoamérica, serios eventos climáticos y los impactos del cambio climático han impactado de manera duradera. En muchas otras partes de América Latina, grandes cambios políticos seguidos de políticas para intensificar la agricultura y la extracción de recursos naturales han sido seguidos de reformas agrarias, impactando la presión sobre la tierra, el sustento y a las organizaciones sociales en los paisajes donde estas ILIs trabajan.

Estos descubrimientos proveen un punto de partida para el ofrecimiento de una guía empírica para los gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y donantes para apoyar y promover el desarrollo de enfoques de paisajes integrales.

 

UNA META DE PAISAJE INTEGRAL DENTRO DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SUSTENTABLE 

Es tiempo para un esfuerzo más sistemático para apoyar iniciativas de paisaje integral y difundir ILM a lo largo de América Latina y alrededor del mundo. La discusión continua de la agenda de desarrollo sustentable pos–2015 debería reflejar lo que hemos aprendido acerca del manejo exitoso de paisajes, y las posibilidades y retos de un enfoque integral. Adicional investigación de los socios de LPFN como parte de nuestra Revisión Global, provee aún más orientación de cómo inversión, políticas, agronegocios e investigación agrícola y otras puedan beneficiarse de comprometerse a este enfoque. Los resultados, ilustrados con experiencias de América Latina y otros lugares, ofrecen lecciones concretas sobre temas tales como cómo involucrar negocios en iniciativas de participantes, cómo financiar inversiones de paisaje integrales, mecanismos de mercado que provean incentivos financieros para ILIs, gobernanza de paisaje y marcos políticos, diseñando paisajes amigables al amiente, y manejando agrobiodiversidad a escala de paisaje.

Sabemos lo que se debe hacer, y lo hemos visto funcionar en América Latina. Ahora es crucial presionar por los recursos y la voluntad para que esto suceda a escala global. Por ello la Iniciativa de Paisajes para la Gente, Alimento y Naturaleza ha emitido una declaración sobre su posición, exhortando al Grupo de Trabajo Abierto en los Objetivos de Desarrollo Sustentables a considerar una meta de paisaje integral como uno del grupo de metas que apoyen la mejor integración de los Objetivos. La declaración sobre nuestra posición está disponible en línea aquí y abierta para su firma pública. Por favor considera fírmarla hoy. Esta nueva manera de pensar a través de sectores, y las acciones intersectoriales apoyarán y catalizarán los esfuerzos en América Latina y a nivel mundial.

 

Sara J Scherr es Presidente y CEO de EcoAgriculture Partners. Ella es economista agrícola y de recursos naturales especializada en políticas de manejo de tierras y bosques en países tropicales en vías de desarrollo, y puedes encontrarla en sscherr@ecoagriculture.org

Abby Hart es una Especialista de Soporte de Extensión para el Grupo de Trabajo de EcoAgriculture en el Departamento de Recursos Naturales de la universidad de Cornell. Puedes encontrarla en ahart@ecoagriculture.org.

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Artículo traducido por Valorando Naturaleza

 
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